VIARCO

El origen de la fabricación de lápices en Portugal se remonta a 1907 cuando el Consejero Figueiredo Faria junto con su socio el Ingeniero francés Jules Cacheux decidieron construir en Vila do Conde una nave industrial para la fabricación de lápices denominada “Faria, Cacheux & Cª” también conocido como Portugália. Aunque Portugália fue pionera y exitosa en el desarrollo y producción de artículos de redacción en el país, se cree que su actividad se vio seriamente afectada por la entrada de Portugal en la Primera Guerra Mundial y principalmente por la Gran Depresión de 1929/31. El punto de inflexión tuvo lugar en 1931 cuando Manoel Vieira Araújo, experimentado sombrerero y figura destacada de S. João da Madeira, decidió diversificar el campo de actividad de Vieira Araújo & Cª, Lda, y adquirió la Fábrica Portuguesa de Lápis.

En 1936 se registra la marca que acompañaría a generaciones de portugueses hasta nuestros días: Viarco. A pesar de su tamaño, el grupo Vieira Araújo era una empresa familiar, y uno de sus hijos, António Vieira Araújo, fue designado para asumir las responsabilidades de reactivar e impulsar el nuevo sector del grupo. Los primeros años de trabajo se aplicaron en la investigación y desarrollo de formas, equipos, métodos de producción que permitieron mejorar aún más la calidad de los productos así como diversificar la oferta. En 1941, cuando el mercado ya estaba consolidado y se garantizaba toda la información necesaria para su correcto funcionamiento, la empresa se trasladó de Vila do Conde a sus actuales instalaciones en S. João da Madeira, llevándose consigo todo el equipamiento y muchos empleados que decidieron para empezar una nueva vida a tu lado. Los años que siguieron estuvieron marcados por sucesivos desarrollos tecnológicos que llevaron al inicio de la producción de crayones y una amplia gama de lápices técnicos utilizados en las más diversas profesiones. En los años 70, la fábrica de lápices se vuelve autónoma y pasa a llamarse Viarco - Indústria de Lápis, Lda.